La Escucha Osea

Recibimos estímulos acústicos externos no solamente por la vía aérea e igualmente por la vía ósea. Ya en el utero, el feto percibe los impulsos sonoros provenientes de la voz de la madre, parecidos a crujidos  o silbidos muy agudos. La pelvis de la madre sirve de  cavidad de resonancia. Tomatis ha visto en esta comunicación unilateral entre la madre y el feto una necesidad natural del hombre. Según Tomatis, es este “monologo maternal” el que insufla al ser humano el deseo de comunicar y hace de nosotros seres sociales
 
El entrenamiento de la escucha  aprovecha nuestra capacidad de recibir los impulsos sonoros a través de los huesos. La cual es una de las funciones del Brain Activador (BA). Además de enviar señales acústicas hacia las orejas (como en un casco normal), el casco especial del BA está equipado con un “vibrador” que transmite el sonido directamente al hueso del cráneo, que a su vez lo envía hacia el oído medio. Esta forma de transmisión se llama “conducción ósea”