La Oreja

Metafóricamente hablando, la oreja funciona como  una carretera que conduce la información hacia el cerebro. Las  ondas sonoras que vienen del exterior provocan una vibración en el tímpano; Los pequeños cesecillos de la oreja media (martillo, yunque y estribo) guían estos impulsos sonoros hacia la cóclea.
 
En  este punto, Tomates se aleja de la teoría tradicional (Békézy). Según Tomates, los impulsos sonoros pasan directamente del tímpano al peñasco (hueso que envuelve la oreja), después a la cocéela. Allí, las señales sonoras se transforman en impulsos nerviosos que son rápidamente enviados al cerebro.
 
Además de la cóclea, los tres canales semicirculares que forman parte del sistema vestibular (oreja interna) son responsables del sentido del equilibrio; ellos detectan los estímulos de posición y de aceleración, y envían la información al cerebro por la vía del nervio auditivo